sábado, 27 de diciembre de 2014

Ausencia




La luna creciente que te di
me mira del cielo y me pregunta
cual es el motivo de mi tristeza,
la razón de tanta melancolía junta
y es que todos los rincones de esta casa
tienen tu aroma y voz guardados
y absolutamente en todos los lugares de Santiago
esta algo de tí encadenado....


En el Cerro Renca, en la autopista,
en el Rio Mapocho y en el Centro,
me persigue tu voz, y tus palabras,
tantos recuerdos que no se ahora donde dejo...

... Y no estás, y no se donde.....Y no sé por qué ni desde cuando.....
Nadie sabe de ti, y tu no vienes, en algún  momento desapareciste,
yo solo se que te necesito
que quiero abrazarte, que quiero oírte...

La luna creciente ahora me observa
y se parece tanto a tu dulce mirada
quisiera ser viento y alcanzarla volando
y dormirme en su regazo recostada....

Quisiera dormirme para siempre,
para todos los días de esta vida...
..... Porque cuando duermo siempre te encuentro,
porque en mis sueños nunca me olvidas...

Y el viento tímido de esta noche
se parece tanto a tu presencia
y hasta las estrellas son tus pecas
y el olor a noche es tu esencia....

Hoy quiero caminar lentamente
hasta la profundidad del mar
y ahí dormir eternamente
para dejar de pensar, llorar y amar...





https://www.youtube.com/watch?v=-SHEVZnRxCw



lunes, 20 de octubre de 2014

Olvido



El oscuro enigma de esta noche ordinaria
el lejano sonido de uno que otro grillo
incesante tintinear de las estrellas
con sus tan refulgentes amarillos….
y el viento que entra sutil por mi ventana
arrullándome esta amargura evidente
en la inmensa soledad de nuestra cama
donde te adoré desmedidamente.



Ahora que te tengo tan lejano
más lejano aún de lo que nunca te he tenido
cada recuerdo de momentos cotidianos
duelen más de lo que nunca he admitido,
y tu voz suena más fuerte en mi mente
y el calor de tus manos en mi rostro
y tu mirada hermosa y transparente
sofocan mis segundos como monstruos



Y me castiga cada una de tus palabras
y veo tus ojos bellos llenos de ira
y se me parte de nuevo, a cada segundo, el alma
tanto dolor que a estos versos inspiran,
Porque te amo… Más allá de esta vida
pero amarte tanto para ti no es suficiente:
te satisface verme ahogada en mis lamentos
y te atiborra saberte mejor combatiente…




Tal vez ganaste… porque gritaste más fuerte…
porque tuviste más rabia o hablaste más veces
pero yo perdí… al quedarme callada…
la mitad de la vida que te di al conocerte.
Y la promesa que me hiciste de envejecer conmigo
y también tu juramento de nunca abandonarme…
Perdí: porque aposté lo que tenía a este idilio.
perdí por desmedida y dadivosa en ayudarte….





Y ahora tengo tantos poemas atrapados
en los jirones que dejaste en mi pecho
que en las noches solitarias como esta
los escribo acostada en nuestro lecho….
….. Quiero ser como el viento, soberano
que no tiene memorias ni dolores
y partir lejos de aquí en estas tinieblas
y que nadie me vuelva a mencionar tu nombre.

domingo, 21 de abril de 2013

¿Te hago una promesa?


Mi amor,

Cuando el verdor de tus ojos
Se vaya marchitando
Y aparezcan en ellos líneas
Que los vayan rodeando…
…Cuando tu mirada triste
Se vaya apagando,
Cuando todo esto ocurra
Yo te seguiré amando,


Cuando a tus ágiles pasos
El cansancio vaya llenando
Y los caminos que antes disfrutabas
Se vayan haciendo tan largos…
…cuando la enormidad de las horas
Tus piernas vaya abrumando,
Cuando todo esto ocurra
Yo te seguiré cuidando,


Y cuando a tu rostro tan hermoso
Los años se le vayan notando
Y haya surcos muy marcados
Que tu expresión vayan sellando…
Cuando tu hermosura sea robada
Por la vejez que va llegando
Serás más hermoso a mis ojos
Y te seguiré mirando…

Y si me permites estar a tu lado
Cuando tu voz se vaya marchitando
Y ya mi nombre dicho por tus labios
No parezca rugido aleonado
Cuando tu voz gastada por los años
No sea más que un ronroneo de gato
Aún te pediré que menciones mi nombre
Y te seguiré adorando.


Cuando la piel que recubre tu pecho
Ya no sea mi almohada de Nardos
Y no encuentre la suavidad en ella
Que encontraba en el pasado…
Cuando los sueños poco a poco
Se vayan haciendo ancianos
Me seguiré durmiendo en tu pecho
Siempre rodeada de tu brazo.

Y ya cuando la noche llegue
A tus ojos o a los míos
Y no podamos mirarnos
Ni escuchar nuestros sonidos…
Cuando el Padre de Todos Los Sueños
Venga a la tierra a buscarnos
No te preocupes, mi amor:
Yo te seguiré amando….

La Catacumba Olvidada



Por qué es tan profunda esta mañana....



Tan vacía y silenciosa
como la catacumba desolada
que de vacíos le han llenado sus rocas,
y le han habitado centenares de dolientes nadas....



... por qué se oye tan silenciosa....



Como el eco ahogado que no regresa,
silenciosa como está nuestra casa,
donde antes reíamos felices....
.... hoy habitada por mí y la nada....



Y esta cama tan inmensa...



Me envuelvo en kilometros de sábanas heladas
buscando la dulzura de tus besos
buscando el calor inmenso de tu cuerpo,
y para variar.... no encuentro nada.....



Y vivo de los recuerdos...
y alimento la memoria
recordando esos momentos
que ya son parte de la historia
en los que junto a mí estabas
y tocábamos la gloria...



¿Por què me obligas, mi amor,
a buscar calor en otro cuerpo?
yo no quiero otros calores
ni otros hombres ni otros besos!...
yo quiero que sean tus manos
las que me erizen el cuerpo
y quiero que sean tus labios
que lo recorran a cada momento....

... Pero tu me abandonas
olvidando por completo
que necesito caricias,
dulzura, pasión y tiempo,
y, como si no me amaras, me arrojas
a los brazos de otro hombre
que no me ama pero me desea,
y yo no puedo... porque deseo
que seas tú siempre quien me posea...


Y aquí estoy sola, nuevamente.
Sin entender nada de nada.



Tan vacía y silenciosa
como la catacumba olvidada....
está mi cama esta mañana
y mi vida... y mi alma... y nuestra casa....

Protegida


Protegida sobre tu pecho es donde he querido estar.

Escuchando la música melódica del tictac de tu corazón, el dulce compás de tu vida, melodía que durante muchos meses, me ha llevado lentamente al dulce sueño nocturno.

Protegida por tus brazos fuertes, gruesos como troncos y que, sin embargo, dulcemente me han acariciado.

Protegida sobre tu pecho, mientras me acaricias con tus manos mis largos cabellos rojos y se enredan en tus dedos... Y el tiempo se va esfumando, como si fuera alcohol...

Y sin embargo heme aquí: sin tí.

He querido ser parte de tu existencia, que hables de mí con tus amigos, que añores mi compañía cuando estás lejos, que me escribas una larga carta de amor como las que he publicado en este sitio para ti...  He querido demasiado para una sola vida...

Y me pregunto cuál es la verdad máxima, de todas las verdades... Si es la tuya o la mía... Ya no lo sé.  Lo único que tengo claro es que te he amado superando incluso mi límite.

Ya no quedan melodías, ni letras, ni óleos, ni bellezas.. Porque todas te las he regalado.

He querido estarprotegida sobre tu pecho...

... Y hoy tengo en mis manos pequeños momentos, efímeros como las horas, en los que te he tenido a mi lado...


Protegida...


.... He querido sentirme protegida....

miércoles, 8 de febrero de 2012

Soy amada más que nunca



Cuando escucho de tus labios que me amas, siento las orquestas en el cielo. El sonido hermoso de tu voz susurrándome cosas que durante tanto tiempo soñé escuchar.... Y ahora son sólo palabras para mi...

¿Te das cuenta lo importante que eres en mi vida?.... Si hasta tu timidez es parte de ese encanto que tienes, esa magia tuya y sólo tuya.

Añoro tu regreso. Espero con ansias tenerte nuevamente a mi lado durante las noches y poder abrazarte y encontrar reposo en tu pecho. Cuento las horas para volver a besar tus labios tibios y para ser nuevamente acariciada por tus generosas manos.

Te amo, y es lo único que me importa. Te amo y quiero que seas el hombre más felíz del planeta. Te amo, y quiero que corras a mi encuentro cada vez que puedas, buscando mis brazos y mis besos, así como yo deseo correr a tu encuentro cada vez que lo necesito. Eres el regalo más lindo que me ha dado Dios en este último tiempo.

Contigo siento que mi vida se ha completado. Y ya no hay vacíos.

Contigo no quiero nada más.

Porque tu llenas todos mis rincones simplemente siendo como eres.

Porque contigo me siento más amada que nunca....

jueves, 2 de febrero de 2012

Agradecida



Si, agradecida.
De caminar contigo tomados de la mano, tranquilos, paseando, y mirando las casas, la gente, y hablando de nuestras cosas.

De esperarte por las noches acostada en nuestra humilde camita, y sobresaltarme cuando entre sueños escucho el sonido del motor de tu camioneta llegar y tus pasos aproximarse hacia donde estoy....

De encontrar tu pecho cálido y desnudo cada vez que entre sueños estiro mi mano al otro lado de la cama, y poder sentir el palpitar de tu corazón cada vez que me siento sola o tengo alguna pesadilla...

De despertarme primero que tú y observarte dormir, tu rostro tan tranquilo y tan a gusto, una sonrisa que se ha detenido en tus labios, tu mente que sueña cosas que no puedo adivinar...

De arroparte cuando me levanto, y besar con suavidad para que no me sientas, cada uno de los dedos de tu mano.

De pensar en tí incansablemente cuando no estás, y añorar tu regreso con cada uno de los poros de mi piel....

Sí, amor. Muy agradecida....

De recibir un mensaje de texto tuyo de vez en cuando que me haga volar de nuevo al cielo. Y de poder respondértelo y quedarme pensando si ya lo habrás leído...

De tener tu nombre siempre en mis labios, y repetirlo con amor cada vez que sale el sol y cada vez que miro la luna, y cada vez que hace frío, y cada vez que hace calor...

De que, a pesar de tu timidéz, tuvieras el valor de hablarme y seguirme e insistirme. Y de que cada vez que me mirabas con esos ojos verdes y mi mirada se encontraba de frente con la tuya, se te pusieran las mejillas coloraditas, pero jamás despegaras tus ojos de mi mirada....

De tener un espacio dentro de tu vida....

De que Dios nos reuniera en esta vida, y en este momento.

De amarte... Y de soñar que me correspondes...

Si, Hugo. Me siento agradecida...
... Pues me has dado todo lo que había pedido.

http://www.youtube.com/watch?v=iHOTu6CVOl0

miércoles, 1 de febrero de 2012

Todo mi corazón




Estabas conmigo hace tanto... Pero yo no te podía ver.
Y en estos meses me has hecho tan feliz...

Mi Querido Hugo: compañero, amigo, amante... Mi respetado hombre protector, grande e inalcanzale por los días y Mi pequeño niño mimado y desprotegido durante las noches.... Llenas todos mis espacios con tu presencia, enciendes todos mis rincones con tus besos, destruyes todos mis fantasmas con tu mirada y desplazas todos los recuerdos con tus caricias... No hay nada (absolutamente nada) más poderoso que tu amor en mi vida.

He renacido. De entre medio de las cenizas implacables, he renacido reluciente de tu mano, tu sonrisa me ha llenado de confianza, y tus palabras han guiado todos mis pasos desde que entraste a mi vida.

Sí... mi amor.... Cuando no duermes a mi lado te dibujo imaginariamente y me recuesto en tu pecho buscando tu calor. Hasta creo sentir los marcados latidos de tu corazón, que late tan fuerte cuando estoy cerca, como queriendo cantarme lo vivo que estás....

Eres simplemente el regalo más precioso junto a mis niños que me ha dado Dios. Las inquietas aguas de mi vida han vuelto a su cauce ante tu simple presencia... mi naturaleza impetuosa se aquieta al sentir que caminas a mí...

Y te amo. Simplemente te amo. Tal como eres.... dulce y loco, tierno y trabajólico, apasionado y bromista... con tus cosas blancas y tus cosas grises. En tus momentos de sol y en tus momentos nublados....

Todo mi corazón Hugo (el mismo que sufrio y amó tanto como este blog cuenta)... es para tí.


lunes, 19 de diciembre de 2011

Corazón de Poeta.



Este cuento habla de un dulce niño... de un hombre dulce.
Uno que estaba solitario. Hasta que encontró a otra niña solitaria. A una mujer dulce.

No recuerdo el nombre de ninguno de los dos. En realidad ni siquiera sé si tenían uno.
Pero ambos tenían los ojos del color de las profundidades de los ríos que nacen de entre las montañas, rodeados de árboles.

Y se encontraron, contra toda esperanza, contra todo pronóstico, contra toda fuerza superior, en el momento más solo de sus respectivas vidas.

En la lejanía, pensaban el uno en el otro. Se escribían, se añoraban, se deseaban. El macheteaba las piedras con fuerza mientras su espalda ancha sudada se rompía con los 25 kilos del machete que sostenía en los brazos, pero en su mente estaba imaginando la última vez que le habia hecho el amor, y reviviendo ese momento en su cabeza. Ella estaba encerrada en su oficina haciendo mecánicamente las cosas que hacía todos los dias de memoria, pero secretamente pensando en los ojos verdes y los labios rojos que le consumìan el corazón.

Pero cuando los destinos y el ajetreo del dia los volvía a juntar, el planeta entero se detenía: la lluvia dejaba de caer, las mareas dejaban de gruñir, los vientos cesaban de soplar, y las flores de florecer. La gente dejaba de sufrir. Los niños dejaban de llorar. Y todo lo malo que les rodeaba se consumìa, empequeñecía, empobrecía y desaparecía con el poder de ese beso que se regalaban generoso labio con labio, lleno de caricias, con los dos pares de ojos verdes brillando como si fueran bolitas ojitos de gato....

Lindo era ese amor!

Ellos dos, que habian estado tan solos y tan perdidos en la inmensidad de un planeta... entre medio de millones y millones de personas caminando todos los dias por las mismas calles por las que ellos caminaban.... finalmente se habían encontrado. Sus caminos se habían cruzado. Simplemente pensar en eso, ya era un milagro.

Cuando pienso en ellos dos, recuerdo el milegro que es amar. Y recupero la esperanza y la fe en el amor.

Por las noches, abrazados en una humilde camita, volaban felices y muy agarrados el uno del otro en las alas de los sueños. Ella recostada en su pecho generoso. El acariciando su blanco cuerpo.

Esta historia habla de un hombre dulce y solitario que una vez conoció a una mujer dulce y solitaria en los caminos de la vida. Y no es este el final....

.... Porque este cuento tan lindo está recién comenzando.....

lunes, 14 de noviembre de 2011

Silencio



No hay amor en mi vida.
Lo he buscado pero sólo han resultado vagos espejismos muy alejados a la realidad.

Me retiro a buscar más lejos aún lo que todos llaman "amor" y tengo tantos deseos de experimentar en carne propia: sin engaños, sin mentiras, sin olvidos, sin egoísmo.

Como no tengo nada de qué escribir...
.... Me quedo en silencio hasta que sea el momento de regresar.

Entonces

CERRADO POR FALTA DE MATERIAL.


Hasta mi regreso, amigos.

sábado, 12 de noviembre de 2011

El que te quiere..... te quiere.



Eres caprichoso. Actúas como el fuego que se abre camino por donde se le antoje, sin respetar nada. Te mueves según tu propia voluntad.

Y eres Impetuoso. Como el viento, nadie sabe donde irás ahora (ni tras de quien). No se puede estar segura en las orillas de tu playa, pues apenas se te antoje, vendrá un temporal que te puede dejar desolada.

Y eres inestable. Encendiendo un día la pasión arrebatadora y olvidando al día siguiente. Dejas que se enfríe todo el trabajo, como se enfría al aire la lava del volcán... y se transforma en roca, imposible de mover de ese lugar... Así tus ires y venires se quedan pegados en mi piel, y hacen que pierda el interés.

Y eres mentiroso también, pero no te das cuenta. No puedes querer a una persona y dormir sus oídos con bellas palabras un día y al otro ignorarla. Juegas con los sentimientos de otras personas...

Y eres infantil. Piensas que todos los sentimientos florecen a partir del sexo. Y aunque es importante, no lo es todo. Puede que al principio seas interesante y captures la atención de una mujer difícil de interesar... Pero pronto te delatas solo.

En fin.... Supongo que en 20 años más serás un hombre interesante. Ahora eres un niño caprichoso.

¿Apagar el fuego de la Mujer de Fuego sólo con dos días de romance?

¿Quién te crees tú?

El por qué de la pena del Sol.



Una tarde estaba llorando el sol. Lloraba con mucha tristeza, desconsoladamente, y se autoabrazaba con sus rayitos, haciéndose cariño a si mismo.
Lloraba desconsoladamente pero en silencio, sin quejarse y sin lamentarse a viva voz. Casi nadie notaba (si no lo miraba fijamente) que estaba llorando. Y de no haber puesto ojo en realidad nadie se hubiera dado cuenta, porque aunque estaba triste, seguía siendo cálido y llenando de tibieza la tierra...

-¿Por qué lloras, Sol?- Le preguntó una niña que lo miraba desde la tierra.
-Porque me siento solo, niña. En realidad nadie quiere estar conmigo. Estoy absolutamente solo en el firmamento diurno.... sin ninguna compañía, sin ningún abrazo....
-¡De qué hablas!- Respondió la niña con una carcajada -¡Por qué te quejas!!.... Si los seres humanos en la tierra nos calentamos con tus rayos cuando tenemos frío!... Siempre te estamos acompañando y somos millones!...

El sol pensó en lo que la niña le dijo. Secó sus lágrimas, respiró y le respondió:
-No me acompañan, sólo me usan. Sin mí no podrían mantener su calor... porque sus organismos no serían suficientes para autocalentarse. Me usan para que sus pieles no estén pálidas y obtienen vitaminas de mis rayos, necesarias para ustedes. Me usan como modelo para las fotografías por las que ustedes mismos son admirados, y me usan como un pretexto romántico cuando estoy cayendo por el océano al atardecer... Pero ninguno de ustedes me acompaña en realidad. Cuando el verano es fuerte y mis rayos poderosos, ustedes se esconden de mí. Cuando más caliento, ustedes me abandonan. Tienen miedo a ser quemados por mí, y se ocultan con sus aires acondicionados. Y me estudian para saber cuántos años más voy a durar brillando, porque de ello depende la supervivencia de ustedes, pero no porque no quieren que yo muera... sino porque no quieren morir ustedes..... No me acompañan, niña. Me usan. Y cuando no sirvo, me olvidan.... Y el amor funciona en ambas direcciones. Cuando solo lo das y no lo recibes... te quedas vacío como yo.

La niña no supo que contestar. Y se fue triste pensando en la respuesta del Sol. Y el Sol siguió llorando en silencio.

-¿Por qué lloras, Sol?- Preguntó un árbol que miraba plantado en su bosque lo que estaba ocurriendo.
-Porque me siento solo, árbol. En realidad nadie quiere estar conmigo. Estoy absolutamente solo en el firmamento diurno.... sin ninguna compañía, sin ningún abrazo, sin ningún amigo fraterno....
-¡Pero qué estás diciendo Sol!... Si todas las plantas de este planeta somos tus amigas!.... Por las mañanas, las flores abren sus pétalos para saludarte, y las Maravillas te siguen la trayectoria en el cielo en la medida que bailas en él durante el día!.... Nosotros, los árboles, verdeamos nuestras hojas para rendirte un homenaje, y hasta los frutos que cuelgan en los campos se sonrojan con tu presencia!...

El sol pensó en lo que el arbol le dijo. Secó sus lágrimas, respiró y le respondió:
En realidad no. No hacen nada de eso. Las plantas no son mis amigas, lo que ocurre es que me necesitan. Las flores y las maravillas abren sus pétalos y siguen mi trayectoria en el cielo para llenarse de vitaminas y ser más hermosas... Sin Sol no podrían florecer, porque no tendrían energía. Y sin Sol ustedes, los árboles, dormirían como en un invierno eterno y finalmente se secarían. Y sin Sol las frutas jamás madurarían: se malograrían, se pasmarían al nacer, y se caerían de las ramas de los frutales sin llegar a dar el dulzor de sus néctares a persona alguna. Pero cuando al perezoso invierno se le olvida llenar de nieves las montañas y de aguas las lagunas, mis rayos en el verano los queman a ustedes y sienten sed por la falta de agua, y las flores ya no son tan hermosas, y los frutos no son tan jugosos, ni los árboles son tan verdes.... y escapan de mí... En realidad no son mis amigos, Árbol. Me necesitan para vivir. Pero cuando mi amor por ustedes es muy fuerte y mis rayos muy poderosos, se alejan, y me olvidan...... Porque el amor funciona en ambas direcciones. Cuando solo lo das y no lo recibes... te quedas vacío como yo.


El Árbol no supo que contestar. Y se quedó en silencio, triste, pensando en la respuesta del Sol. Y el Sol siguió llorando en silencio.

-¿Por qué lloras, Sol?- Preguntó la luna, que comenzaba a asomarse en el cielo del atardecer tímidamente, y se dio cuenta de su pena...
-Porque me siento solo, Luna. En realidad nadie quiere estar conmigo. Estoy absolutamente solo en el firmamento diurno.... sin ninguna compañía, sin ningún abrazo, sin ningún amigo fraterno, sin ningun ser que quiera conocerme y amarme....
-¡No puedes sentirte solo teniendo tanto a tu lado, Sol!- se burló la Luna. -Tienes a las nubes, tienes el azul del cielo, tienes la aurora boreal y los picos de las montañas que casi te tocan y te acarician.....

El sol pensó en lo que la Luna le dijo. Secó sus lágrimas, respiró y le respondió:
-No, Luna. Ninguno de ellos me acompaña. Las nubes no están cerca de mí, sino que son vapores que vuelan dentro de la tierra, no cerca de mí. El cielo azul es un reflejo de mi luz y del mar, sólo una ilusión... ni siquiera es real... La aurora boreal es tan caprichosa como tú y no nace a mi lado... Sólo utiliza los efectos de los rayos para crear sus dibujos... Y las montañas jamás me acariciaron, nunca. Incluso tú, que todos los días vienes a poblar el mismo reino mío, no me acompañas... Porque prefieres la adoración de billares de estrellas más pequeñas que te acompañan y te adornan pero no te opacan, y sigues viéndote como la reina de la noche. Porque prefieres llenarte de oscuridad y de penumbras para que los viajeros campesinos se guíen por tu escasa luz.... Y tu escasa luz, Luna, también proviene de mí... Y aún así decides no quedarte conmigo. Me usas, y prefieres quedarte sola. Después de obtener de mí lo que necesitas para ser mejor.... me abandonas.... El amor funciona en ambas direcciones. Cuando solo lo das y no lo recibes... te quedas vacío como yo.


La Luna no supo que contestar. Y se quedó menguando triste, pensando en la respuesta del Sol. Y el Sol siguió llorando en silencio.

Todos sabían que el Sol tenía razón. Todos habían sido egoístas con su amor, pero esa era la naturaleza de ellos..... El Sol era más fuerte, más poderoso que todos ellos juntos, y los seres más débiles se alimentan de los más fuertes.... Nadie se había dado cuenta que El Sol necesitaba ser amado, querido, abrazado, incluso necesitaba dejar de ser tan fuerte y de tener tanta responsabilidad hacia tantos seres sólo por un día... y dejarse llevar simplemente como una botella en el mar.

El Sol estaba cansado. Cansado de dar, sin recibir.

Pasaron muchos años y nada cambió. El Sol siguió haciendose viejo y con las mismas responsabilidades y la misma soledad. Muchos niños se hicieron viejos y murieron, muchos árboles se secaron y nacieron otros, y las flores se deshojaron para dar paso a nuevas flores.... Muchas estrellas desaparecieron del firmamento y la Luna siguió creciendo, menguando, llenandose y reinventándose todos los meses con la eterna luz del sol....

... Y es que El Sol no mide su amor. Y dá vida sin que se la pidan. Y dá calor a todos los corazones que se están enfriando, sin esperar nada. Y hace que todo florezca y se llene de color para que nosotros, los humanos, veamos cosas lindas. Y nos pinta un cielo azul, y madura los frutos que comeremos. Calienta los mares para que nos bañemos, y derrite los hielos para que bebamos... Sin pedir nada.... Nada...

Cuando en tu vida aparezca un Sol.... recuerda que sólo necesita amor. Y que no te lo pedirá: tu corazón tiene que ser lo suficientemente generoso para entenderlo.

Los humanos somos egoístas. Podemos decidir entre dar y no dar. Pero siempre decidimos no dar (o la gran mayoría de las veces) porque pensamos que quedará poco para nosotros mismos. Y calmamos nuestra conciencia convenciéndonos de que otro seguramente dará lo que nos están pidiendo.
Podemos hacer felíz a una persona triste y sola con muy poco.... Solo hay que saber decidir...

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Pan de Estrellas....



Quiero componer canciones dulces, llenas de amor. Cantar, como un pajarillo, los sentimientos grandiosos que me salen del alma. Quiero saber lo que se siente amar, y recibir a manos llenas el amor verdadero y sin condiciones de otra persona.

Y también quiero entregar. Quiero que otra persona sea felíz por el simple motivo de tener mi cariño. Quiero regalarme por completo día a día, y reinventarme noche a noche, llena de dulzura, llena de cariño, llena de luz, llena de compañía para esa persona que logre sacar de mí lo mejor que tengo, tan escondido por las penas, tan prisionero por las heridas....

Quiero conocer dos ojos oscuros en los que me vea a mí misma cuando los observe. Quiero mirarme en tus ojos, quiero bañarme en el brillo de cada uno de ellos.

Y Quiero que tus labios sólo pronuncien mi nombre y que cada vez que lo hagan, las puertas del cielo se abran, y también las del infierno.... Porque quiero ser no solamente tu ángel protector sino también tu demonio tentador.

Quiero que tus manos me busquen en la noche, cuando dormido te sientas solo o tengas frío. Quiero que te sientas protegido al lado del calor de mi piel, y que en ella encuentres Tu Morada, Tu Casa y Tu Hogar, para siempre.

Quiero que por las noches, cuando tenga pesadillas por cosas del pasado, me tomes en tus brazos y me calmes, y me digas que no ocurre nada, porque Tu estás conmigo. Y que, al despertar y verte a mi lado, entienda que todo ha sido una pesadilla... Porque quiero que seas el más hermoso de mis sueños convertido en realidad.

Quiero que seas el regalo de Dios. Quiero que seas la otra mitad de mí. Quiero que seas mi sol y mi luna, mi agua y mi pan. Mi calor y mi frío.... mi volcán y mi mar.

Y Quiero sumergirme en las mareas profundas de tus pasiones y ahogarme entre tus brazos cuando me hagas el amor. Quiero beber cada una de las gotas de tu sudor mientras me ames, quiero comer del todo tu locura, tus ideas, tu morbo y tu desenfreno.... Quiero ser el ángel intenso que duerme al otro lado de tu cama, y que cuando quedes satisfecho de amarme, encuentres en mí la compañía incondicional de esta humilde mujer que quiere simplemente, amarte para todo el resto de la vida.

Quiero mimarte. Cocinar para ti y contigo. Quiero cuidarte si estás enfermo. Quiero quedarme a tu lado, en silencio, cuando tengas un mal día y no quieras hablar, esperando que la tormenta pase pero sin dejarte solo.

Quiero que me des tranquilidad. Quiero que los océanos de lava hirviendo que habitan en el interior de mi alma, por fin se enfríen con la dulzura de tu amor. Que me hagas olvidar lo que pasó, que me hagas atesorar lo que pasa, y que me hagas añorar lo que vendrá.

Quiero ser la fuente eterna donde calmes tu sed de compañía, amor y sexo. Y que, teniéndome, no exista otra mujer en el mundo que pueda atraer tus miradas.

Quiero ser tuya, absolutamente. Y que seas mío, incondicionalmente.

Quiero construir contigo. No sé qué, pero quiero construír firmemente, algo lindo, que dure para siempre.


Y quiero ofrendarte en agradecimiento, toda la inmensa soledad que tengo en el corazón ahora. Toda la desazón, todas las heridas que sangran todavía. Todo el abandono, y los mares de lágrimas saladas. Quiero regalarte cada segundo de amargura, cada hora de desesperación.... Y que con tu magia, construyas con todo eso, Mi Mundo Nuevo, donde podamos habitar Tú, Yo, y mis tres florecitas.

Esta canción es para Tí.
Gracias por ser así....

lunes, 7 de noviembre de 2011

Hugocho, Mentirocho....



Hugocho era un niño muy mentirocho. Le gustaba engañar a las demás personas, haciéndoles creer cosas que no eran verdad. Era algo así como Pedrito y el lobo, o como su primo lejano, el italiano Pinoccio.. pero no le crecía la naríz cuando mentía, sino que le crecía más abajito.

En el arte del engaño encontraba cierta adrenalina que le faltaba a su pobre y aburrida existencia. Y gastaba sus días robando pastelitos dulces y lindos, cubiertos de merengue rosado y blanco, de una pastelería fina... Con paciencia y esfuerzo esos pasteles podrían haber sido suyos de todas maneras pero él prefería robarlos. Era simple, era fácil y era rápido.

Cierto día, camino a la pastelería, Hugocho Mentirocho conoció a una niña llamada Ramona Tontorrona. Ramona era linda pero un poco crédula, perfecta para creer todas las mentiras de Hugocho. Sin embargo, Ramona era también muy directa y muy sincera y jamás decía mentirillas. Así que Hugocho la invitó a caminar juntos por un bosque al que Ramona nunca había ido (porque su mamá no la dejaba, se decía que habitaba en él una horrorosa bruja deforme y egoísta que secuestraba a los niños). El niño le prometió que estaría bien porque "EL" la iba a proteger. Ramona tenía miedo, pues había tenido pesadillas con el bosque aunque no lo conocía. Pero Hugocho la abrazó, la miró con sus ojos chiquititos y achinaditos y le sonrió con una sonrisa dulce y le dijo... "Vamos, amiga.... No te pasará nada. Yo SIEMPRE voy a estar contigo". Y, aunque Ramona estaba asustada, decidió confiar en Hugocho y se internó en la espesura del Bosque.

Era tarde aunque había sol aún. Hugocho llevaba comida en su lonchera que había preparado su mamá, e invitó a cenar a Ramona. Le regaló también unas flores que recogió del bosque, que es generoso en cosas hermosas. Todo marchaba bien.... Hasta que el sol comenzó a marcharse. A Hugocho lo empezaron a espantar los sonidos de la naturaleza, aunque Ramona estaba confiada, pues conocía la naturaleza y sabía que el sonido podían ser troncos enfriándose o animales del bosque, y no había que temer. Pero Hugocho, en realidad, no tenía nada de valiente. Contínuamente empezaba cosas y no las terminaba, y culpaba a los demas de su propia negligencia. Y cuando conocía gente nueva, Hugocho contaba su vida pasada "a la pinta del Sr Mentirocho", deformando la historia a su gusto y conveniencia. Y como todos terminaban sintiendo cierta pena por la mala suerte de Hugocho, él terminaba saliéndose con la suya y consiguiéndo de la gente lo que quería. Así, Hugocho lastimó a mucha gente durante los años que vivió. Entonces, dentro del bosque, perdido y con frío, además de muy asustado, esperaba que Ramona se ubicara (ya que la veía confiada y tranquila) para salir corriendo por el camino correcto y dejarla sola.

Ramona se dió cuenta que Hugocho estaba muy nervioso. Y le dió consuelo, abrazos, y confianza. Ella quería que se sintiera mejor y que tuviera claro que podrían salir, pero había que mantener la calma para poder pensar y no actuar locamente. Hugocho aprovechó la confianza que le dió Ramona y se dejó llevar.

En un momento a Ramona le pareció ver un camino a su izquierda. Cuando le comentó a Hugocho que tal vez habìa un camino para salir, el niño Mentirocho dijo que iría a investigar y se alejó de Ramona. La niña quedó preocupada porque estaba oscuro pero confiaba en su amigo nuevo. Hugocho en realidad no iría a explorar, sino que tomaría el camino que había descubierto Ramona y regresaría a casa solo. Ésa era una desición muy estúpida, ya que entre los dos podrían cuidarse.... pero en realidad no hay nada que cuestionar, ya que Hugocho siempre tomaba desiciones estúpidas.

Y se perdió entre las ramas, en busca del "CAMINO" que creía que Ramona había visto. Pasaron las horas y no regresaba, y Ramona Tontorrona (que en realidad tampoco era tan tontorrona) se sintió triste y abandonada por su amigo que a pesar de conocer recién, ya tenía su cariño. El problema de Ramona era entregar su cariño demasiado rápido, tan rápido que no le daba tiempo para conocer los sentimientos verdaderos de las personas. Así que, muy triste, se puso a llorar escondida entre las faldas de un grueso árbol que la protegía del frío y de la noche y sin darse cuenta, se quedó dormida.

A la mañana siguiente despertó sobresaltada con las voces de sus hermanos mayores, Pepecito Dulcesito y Yolanda Buenapalapachanga , que la habían buscado toda la noche. Se alegró de verlos, les contó que su amigo estaba perdido. Pepecito y Yolanda se llevaron a Ramona fuera del bosque y se fueron conversando, de la mano, a casa. El hermano mayor se fue aconsejando a su hermana menor todo el camino, dulce pero severamente.

Ramona aprendió la lección: no todos son bien intencionados y el corazón (y otras partes del cuerpo) no se entregan fácilmente sin recibir nada a cambio, porque es un intercambio de sentimientos y otras finas hierbas.

Nadie volvió a ver a Hugocho Mentirocho. El camino que tomó era la entrada directa a la casa de la Bruja espantosa del Bosque.... quien lógicamente lo encontró y no le permitió volver a salir del bosque. Hugocho Mentirocho por decir tantas mentiras y engañar a la gente para sus beneficios personales, tuvo que prestarle servicios de por vida a una bruja desagradable, egoísta, personalista y muy poco educada, y nunca más volvió a probar la dulzura de los besos y la suavidad de la piel de las niñas que no dicen mentiras, como Ramona.

Y colorín colorado... Espero que este tipo de historias (con esta última) se hayan acabado.....

nota de la escritora: Cualquier similitud con la vida real ha sido absolutamente premeditada y a propósito. Los nombres no fueron cambiados para proteger a sus dueños, sino que han sido ridiculizados y levemente modificados... Pero de todos modos, todos sabemos de quienes estamos hablando.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Umiko Y Azumi: Un cuento de (des)amor



Umiko era una joven humilde que vivía cerca de la costa. Su nombre significa "Hija del Mar". Se pasaba tardes enteras bordando flores de cerezo (porque le encantaban) en un viejo saco enorme: Sería su cubrecamas cuando ella encontrara a su otra mitad y se casara.

Umiko disfrutaba de las cosas simples de la vida. Le encantaba escuchar la canción de las mareas o el sonido de los pajarillos al amanecer. Vivía sola, y era una mujer trabajadora. Tenía una oreja grandota para escuchar a quienes necesitaran hablar, y estaba pendiente siempre de dar lo mejor de sí para otras personas... Pero cuando ella necesitaba jamás pedía ayuda... Parecía que nadie se daba cuenta que ella también podía sentir soledad.

Umiko no era ninguna santurrona.... Tenía 27 años y había estudiado en la Universidad un par de cosillas. Por su curriculum habían pasado más de un par de trabajos; en su vida de estudiante había estudiado más de un par de carreras; de su cuerpo habían bebido más de un par de hombres.... Pero era aún cándida de alma (ésa es la virginidad que en realidad más importa). Y guardaba secretamente el sueño de encontrar un amor algún día.

la experiencia con los hombres le habia enseñado a Umiko que un hombre no tiene que ser musculoso, ni guapo, ni bien dotado, ni exitoso, tampoco tener dinero, ni un buen título, o un trabajo destacado y bien remunerado... Sino que debe ser sincero, respetuoso y debe amarte. Entonces esperaba ansiosa y sin miedo a errar, que ese hombre llegara. Y le daba lo mismo como se viera, el color de sus ojos y su piel, la estatura y peso.... Ella buscaba las tres cosas de importancia: respeto, sinceridad y amor.

Y no había caso. No lo podía encontrar. Parecía que dones tan simples que en los cuentos de hadas están tan presentes, estaban extintos.

Pero llegó Azumi a su vida. Los dioses (o quien sea) lo cruzó en su camino.


Umiko comenzó a encontrar uno a uno los dones que tanto había buscado en un hombre, en Azumi. Y él se encontraba complacido de haberla conocido. Salían juntos, reían juntos, disfrutaban juntos, hablaban de cosas tristes juntos.

Pero la vida actúa de formas muy extrañas. Y cuando los hombres dicen que las mujeres se toman las cosas muy en serio, y se "enrollan", y se entregan mucho.... es verdad.

El amor en Umiko nació de forma casi instantánea, probablemente porque era lo que ella había esperado con tanta ansiedad. Pero Azumi no buscaba amor, sino momentos de distracción en buena compañía. Debo aclarar que en realidad, esto es lo que buscan todos los hombres por lo general, y las mujeres siempre quieren amor. Es el motivo de tanto corazón roto.

Pero Umiko no lo entendía. Y Azumi no quería herirla... y se alejó.

Por muchas semanas Umiko estuvo caminando cerca de la casa de Azumi, llorando. Cada una de las lágrimas que caían al suelo, hizo florecer un cerezo que en primavera todos los años se llenaba de flores. Lloró tanto que sembró de cerezos casi todos los jardines de Japón... Ella sólo quería a Azumi, su casa.... El nombre Azumi, curiosamente... significa "Hogar seguro".

Y Umiko desapareció. Azumi nunca supo donde se fue. A veces la extrañaba pero pensaba que una mujer tan encantadora seguro estaría bien.

Cuando Azumi paseaba por entre los cerezos, un viento movía las hojas y soltaba el aroma de las flores. Sentía paz en ese lugar.

Azumi nunca encontró una mujer para él. Y los cerezos que estaban cerca de su casa, nunca se secaron, por muchos años....

Cuando ya era muy viejito y estaba solo, Azumi recordó a Umiko. Hubiera sido feliz en ese momento, sus últimos momentos, teniendola como compañera a su lado. Entendió lo absurdo que fue dejarla ir simplemente por miedo a recibir tanto amor. Respiró por última vez..... Y voló.

Esa temporada, uno por uno... murieron también los cerezos.......

jueves, 27 de octubre de 2011

La Flor y La Fábula.....



Mientras más cerca estás del temporal... Más furioso sopla el viento....

Parece que estás frente a mí. Tú sabes lo que estoy pensando. Quiero poner mi mano en la piel de tu pecho... Y conocer los lugares ocultos por la ropa, que mis ojos no alcanzan a desnudar. Tú sabes lo que estoy pensando... Puedo transmitirte mis deseos con la mirada, absolutamente sin ninguna palabra...

Mis dedos te gritan mi deseo... Mis ojos se incendian. Mis labios se secan mientras estás frente a mí... Y los humedezco con la lengua.... Mis manos tocan mi cabello... Mi cuello.... Mi pecho.... No puedo evitarlo... Sé que tu lo sabes....

Y me observas sereno desde tu lugar. Satisfecho de lo que estás provocando...

Si doy un paso al frente puedo sentir el aroma de tu piel. Tu piel que se abre con el calor del dia... toda para mí...
... Y mis labios parecen hacerse agua queriendo probar solo un centímetro de esa piel...

Y lo disfrutas... Y retrocedes...

Y es que mientras más desinterés muestres en el potro salvaje... Más curiosidad tendrá él y se acercará....

Moriría por acariciar la piel de tus brazos, sin despegar mis ojos de la inmensidad de los tuyos... Por desabotonar sin ningun respeto uno a uno los botones de tu camisa... reemplazando cada botón y disculpando cada falta de respeto con un beso cada vez que desabotone alguno.... Y es que en mi fuente inagotable de deseo, con la espera, se están revolviendo grandes dosis de candidéz, de locura, de fuego y de dulzura... No sé qué receta pretendes cocinar en el interior de mí... Inevitablemente me dejo manejar como una muñeca sin voluntad.... y voy al lugar donde tú quieras que yo vaya.

Porque mientras más paciencia tenga el agricultor y más trabajo invierta... más frutos dará el árbol...

Y mientras me revuelco en mi repentina pasión, consumiéndome a mi misma mientras escucho esta canción y recuerdo tu mirada y tu sonrisa... voy deseando cada uno de los rincones tuyos que no conozco y que me imagino. Jugaría a seducirte si te tuviera en frente... Prisionero de mí, te convertiría en mi ropa, durante toda la noche.

Parece que estás frente a mí. Pero no estás. Sigue aumentando el caudal de las aguas de esta pasión que iniciaste con unas nueces, y con unas hojas...

Porque mientras más precavido sea el cazador.... Más confiada llegará a él su presa....


Tú y yo un ramo de imágenes
tú y yo una simple fórmula
caminan las hadas de aquí para allá
Tu y yo un nido de pajaros
tu y yo llegando en silencio
Tú y yo se forma una página
Tú y yo haciendo una fabula
Tú y yo jugamos a un verso
sin comas ni reglas
Sin tiempos ni acentos
Dejamos la noche crecer
Comienzan los besos
Hacer un intento
la luna es más grande que ayer
Se hunden mis manos a cada momento
Me encuentro una flor eres tú
Me siento tan cerca, te siento tan dentro
Te miro en un rayo de luz
Tú y yo la flor y la fabula
Tú y yo el nido de un águila
Tú y yo una simple fórmula
Tú y yo la luz ha nacido ya
Tú y yo el sol viene entrando
Deslizas tus pasos y el día se queda
Testigo de lo que paso
Después tu sonrisa mirando el espejo
Recuerdas tu primer amor
Es una aventura rozar tu rodilla
Estoy acercándome a ti
Te entregas y olvidas tirado en el suelo
Un verso que hiciste de mí
Tú y yo la flor y la fabula
Tú y yo el nido de un águila
Tú y yo una simple fórmula
Es una aventura rozar tu rodilla
Estoy acercándome a ti
Te entregas y olvidas tirado en el suelo
Un verso que hiciste de mí

Tú solamente... el amor... solo tú…


domingo, 23 de octubre de 2011

La Amante del Pintor



Tenían vidas diferentes. Repartidas en el interior de la diversidad de una ciudad gris. Trabajaban separados geográfica y profesionalmente. Se veían distintos. Tenían ojos de otro color, cabello de otro color y piel de otro color. Él era todo un hombre, y ella toda una mujer. Hablaban diferente y les gustaban distintas cosas. Así, tan separados y tan diferentes, en realidad er muy difícil que se conocieran.

Vivían vidas diferentes. Tenían historias diferentes para contar. Habían aprendido cosas distintas de las personas y de la vida, y la miraban con un cristal modelado por las circunstancias, cada uno de ellos. Sus horarios eran diferentes y sus prioridades también. Soñaban cosas distintas cuando dormían. Comían cosas distintas todos los días. Dormían en lados diferentes de camas separadas, en casas aparte, en comunas distintas y en diversos horarios. Uno se dormia mas tarde.... el otro se despertaba más temprano.... En realidad era un poco imposible que algún día El Pintor se topara con La Amante... Por lo menos en esta vida.

Pero ese día "El Destino" estaba aburrido y tenía ganas de jugar. Cuando Dios no está mirando porque tiene cosas importantes que hacer y El Destino se siente aburrido, se pone a hacer travesuras. Así fue como El Pintor conoció a La Amante..... Fue una travesura de El Destino.

El Pintor vivía solo sumido en sus lienzos. Quería pintar un cuadro que no lograba visualizar. Era un solitario hombre encantador, escondido entre medio de las paredes de su habitación clara, iluminada por un gran ventanal, en un tercer piso de algún departamento de la ciudad. Y como vivía en los cielos, su mente estaba siempre volando en los cielos buscando un motor para comenzar a crear. Su mente no tenia descanso, la sed de su creación no encontraba remansos que la saciaran. Era un artista incansable.

La Amante vivía rodeada de los suyos. Amada por su familia, en una casa construída hace muchos años al sur de la ciudad. Una casa fuerte como de roca, rodeada de flores, árboles, y verdor. Por la mañana cantaban en la ventana de La Amante los zorzales y los gorriones, avisandole que despuntaba el alba y había que despertar. Era un pájaro más la Amante. Desde pequeña cantaba y tocaba algunos instrumentos. Parecia la musa de una pintura de la edad media.... Pieles blancas como la harina, escasos pechos y generosas carnes. El cabello claro largo y rizado que caía por la espalda. Y el rostro que parecía sacado de cualquier película de los años '20, con rojos labios dibujados y una verde mirada nostálgica. Disfrutaba ella de las cosas simples del mundo... caminar bajo la lluvia.... pisar las hojas secas.... sentir la brisa del mar... Gozaba su alma con cosas que no las compra el dinero. Se movía con gracia y tenía ademanes femeninos. La Amante era una mujer sensual aunque no lo sabía (al principio)... Era la absoluta dueña del arma femenina de la sensualidad, letal para cualquier hombre... Pero no le interesaba. La Amante era una partícula de luz que irradiaba el sol en la tierra.

El Pintor había luchado en varias guerras, y las había ganado. Pero estaba aun en batalla. Y La Amante se habia rendido y retirado de la suya propia.

Ese día que El Destino juntó los caminos de ambos, el sol dejó de arder y el viento de soplar. Las copas de los aroles dejaron de moverse por un instante. Estaban uno frente al otro y ninguno de los dos podía entenderse. Pero tampoco podian evitarse.

Como una gacela que bajaba la montaña graciosamente, La Amante se detuvo frente al Pintor observandolo con atención. Una piel tan diferente, un cabello tan distinto, una mirada tan inquisidora. Una sonrisa tan ultrajante. La Amante era literalmente violada cada vez que El Pintor le sonreia.... Y le gustaba. Despertaba en ella la poderosa y peligrosa curiosidad que se despierta en los animales cuando conocen algo que nunca antes vieron. Quería saberlo todo del Pintor. Quería más. Así que se abandonó en esa encomienda.

Nadie supo lo que al Pintor le llamó la atención de La Amante, pero también se quedó. En realidad El Pintor solo hablaba con sus lienzos. Así que era complicado saber en qué estaba pensando.

Cuando se veían nuevamente (esto no pasaba muy a menudo) sus pieles desnudas tan diferentes se juntaban. Y los fuegos de distintas fuentes y de diferentes colores, se unificaban. Es encantador cerrar los ojos e imaginar las manos morenas del Pintor, con sus dedos largos y gruesos, paseando libres por entre las blancas y pálidas carnes generosas de las caderas de La Amante.... Y la hermosa boca roja de ella besando con esmero y dedicación la formada silueta morena de El Pintor. Era como una sinfonía. Ella era el arpa tocada cuerda por cuerda por el músico. Él era el violoncelo prisionero entre las piernas de ella, dejándose exprimir nota por nota al compás del roce de sus minúsculos pechos femeninos...

Así se amaban. Y así se deseaban.

Dios cuando se desocupó y vió la travesura Del Destino, no vió maldad en este hecho. Así que no separó los caminos. Y plantó en cada uno, Amante y Pintor, una semilla.

Tampoco nadie supo con exactitud la semilla de qué era... Ni cómo ni cuándo germinaría. Pero toda semilla tiene dos destinos: crecer o morir. Nadie les dijo si la semilla debía ser cuidada con el fuego de la pasión o con el frío de la distancia... Eso debían averiguarlo ellos mismos.

Cada uno siguió sus caminos tan diferentes. A veces (eso sí) tomaban atajos y se volvían a encontrar... Pero nunca estaban juntos mucho tiempo.

Y el concepto amante que he usado en esta entrada es, precisamente, el correcto. Porque ambos eran libres: El era un caballo suelto que corría libre por las ilimitadas superficies de la tierra, y ella era una partícula de viento que viajaba donde su mente lo deseara... Ninguno tenía a nadie a quién rendir cuentas. Y eran amantes porque se amaban, y porque compartían breves momentos de amor en medio de la brava marea de la vida.

Cuando las copas de los árboles dejen de moverse, y parece que la hora no avanza... Y la tarde se vuelve de pronto demasiado anaranjada... Es porque La Amante y El Pintor se han vuelto a encontrar....

viernes, 21 de octubre de 2011

El breve Romance del Pescador y la Mar.




No sé si este cuento tendrá alguna fábula. En realidad sólo lo contaré por el gusto que me provoca contarlo.

Era un pescador humilde que decidió pescar en las aguas de Valparaíso. ¿Qué fue a pescar? Pueden ser muchas cosas.... Ilusiones, oportunidades... sonrisas.... Momentos de Felicidad... Y a pesar de no ser Porteño, Hijo del "Pancho" desde nacimiento, Valparaíso lo adoptó como su hijo amado por todos los años que le quedaron de vida.

Este pescador era alto y flaco. Tan flaco que las altas tormentas se lo podrían haber llevado tranquilamente pero como la mar lo amaba... eso nunca pasó. Sus enormes ojos café parece que escondían un millón de atardeceres anaranjados. Tenía la piel blanca, como las arenas de las playas donde pescaba. Y la nieve ya se había apoderado de gran parte de su cabello y del pelo que cubría su cuerpo. Su mirada era dulce, tierna. Su conversación era pacífica y amena. Sabía escuchar.

Todas las tardes recorría sobre sus pies los ondeantes cerros Porteños. Conocía cada rincón de la ciudad, cada escondrijo. Y a todos esos rincones grises, solitarios e incluso malolientes, el Pescador le encontraba un atractivo que sólo sus enormes ojos podían ver. Y es que sus ojos podían ver la belleza en los lugares más insólitos. Así era este Pescador. Tenía "El Don".... ése Don tan perdido entre los hombres, de ver "más allá"....

Cuando bajaba a la playa para montar su barcaza, La Mar, que era enorme, azul, fértil, generosa y caprichosa; sentía gran curiosidad por El Pescador. A Ella le gustaba que recorriera sus dominios en ese pequeño barquito de palos.... Dicen, incluso, que por donde El Pescador navegara, siempre La Mar estaba calma.

Su Barquito siempre regresaba a la orilla vacío. Pero él siempre estaba contento. La gente lo observaba y no lo entendía.... ¿Para qué se arrimaba de madrugada a La Mar si La Mar nunca le entregaba sus frutos?... Pero El no buscaba ni pescados ni algas. Su Barcaza volvía llena de lo que nadie más podía ver... porque nadie más tenía "El Don"....

...Desde Mar Adentro, el Pescador pescaba grandes cantidades de Calma. La Calma, algo tan escaso en tierra firme, abunda y es generosa mar adentro. También se echaba al Barquito una buena dosis de atardeceres románticos para regalarle a las damas solitarias que se lo pidieran... Una por cada tarde. Amor a destajo sacaba del fondo del mar, y de la inmensidad de la superficie..... Colocaba en sus redes a Dios. Luego lo llevaba a la orilla, y se lo regalaba a todo quien quisiera recibirlo.

Nunca esperó nada. Nunca pidió nada. Era el único ser humano que en esos tiempos se detenía a observar y no simplemente a mirar.

Tenía un don este Pescador.... Indudablemente....

No se le conoció esposa: su esposa era La Mar. Y sus hijos eran todas las criaturas de las que la gente de Valparaíso de alimenta. Porque La Mar le regalaba al Pescador el alimento para el alma de los porteños. Pero el Pescador fecundaba a La Mar cada vez que la amaba con el alimento para el cuerpo.

Nadie sabe lo que pasó con El Pescador... Unos dicen que se transformó en una estrella fugaz y voló hacia otro lugar. A él le gustaba ser una estrella fugaz... Otros dicen que se convirtió en arenas para ser acariciado por La Mar a cada ola que revienta. Yo, la verdad... no sabría decir donde está....

... Pero sí tengo la certeza, y puedo dar fe de que esos enormes ojos cafe que alguna tarde de mis soledades me miraron, tenían algo mágico en su interior... que no sabría explicar.... Como diez mil atardeceres románticos encerrados!!!... Y cada sonrisa era como la luna bañándose en las mareas.... Y es que sus ojos tenían algo particular..... Una luz. Un brillo. La simpleza. Transparencia.

¿Quién dijo que no se puede amar sólo una noche?

El pescador, sin lugar a dudas... tenía "El Don...".....


La Zorra



Allá vas, con tu presa,
buscando el mejor refugio
donde esconder tu pecado
y encontrar un subterfugio...
Y aunque no tiene disculpa
tu gran mentira inconfesa......
.... A ti todo hay que disculparte:
está en tu naturaleza...

Y allá vas, frente a las miradas de todos
heroína regresando de la cacería.
No te importó si tenia a quién amar,
sólo te importaba el hambre que sentías...
Incapáz de mirar otra cosa
que no sea tu propia vanidad:
.. no tienes disculpa, pero hay que disculparte...
Sólo eres una zorra, nada más...

Acechas atenta desde tu madriguera
observando a quien más te puedes comer...
... Y entre celo y celo vas eligiendo
al pobre zorro a quien le rifarás tu querer...
No te importa si tuvo antes otro cariño
ni te importa ahora el amor que te profesa...
...Solo te importa calmar tu sexo
y, después de todo... ¡Esa es tu naturaleza!...

Y mientras los pequeños cachorritos
aprenden de la vida a puras adivinanzas
Tú andas buscando más aventuras
que con lo que tienes, no te alcanza...
Y anidas en uno y otro y otro nido
fingiendo la dulzura de una cachorra...
Pero a mi no me engañas: yo puedo desnudarte
no eres más que una zorra,

Una pobre zorra solitaria
escondida entre medio de los bosques
que va mendigando el cariño de cualquier ser
que se crea su mentira y la adopte:
pero no tienes la lealtad de una perra
porque eres zorra: desleal y traicionera,
Mas... Hay que disculparte todos esos detalles
porque, finalmente... está en tu naturaleza...

martes, 18 de octubre de 2011

La Juana Letelier



La más linda de todas
los ojos más brillantes... la más blanca piel.
El pelo más sedoso:
Se llamaba Juana Letelier.

Soñaba con el amor
y su familia formar
pensaba que un buen hombre
un día la iba a amar.

Y entre los jovencitos
que Juana conoció
uno le propuso ser su novio
y Juana felíz aceptó.

Pero corrido un tiempo
el amor del novio murió,
se puso frío y distante
y Juana se desencantó.

Juana quiso conversarlo
y al novio enfrentó...
este se paró al frente
y con soltura expresó:


"Eres tú la diferente
siempre he sido igual yo.
Mejor sigamos otros caminos
si no me quieres como soy".


Juana buscaba el amor de un hombre
que la quisiera así, tal cual.
Pero todo aquel que ella besaba
respondía siempre igual:

"Eres una flor tan bella
que no te merezco como mujer.
Encontrarás seguro a alguien
que valore todo ese querer..."


Entonces con el corazón partido
y muy herida su voluntad
Juana volvía a empezar de cero
y a buscar corazón a quien amar.

Pero ya no quería sólo besos
ahora queria tocar.
Tal vez si cedía un poco
mejor la iban a apreciar.

Y regalando caricias
dulces como miel de un panal
recibia esta respuesta
una y otra vez, sin cesar:

"Tu dulzura y candidez
son más de lo que pude imaginar.
No quiero hacerte daño, Mi Pequeña.
Ya encontrarás a quien amar".


Entonces la triste Juana
no sabía qué entregar.
No quería estar más sola
tanto amor se le iba a secar.

Y siguió conociendo hombres
de distinta raza y distinta edad.
Probó tantos besos y tantos abrazos,
sintió el sabor del azúcar y de la sal.

Y en esos caminos un día
encontró un distinguido señor...
tan prestante parecía,
tan elegante y encantador...

Y comenzaron a frecuentarse
la bella Juana y el apuesto Doctor.
el corazón de la niña se aceleraba
cada vez que oía su voz.

La dulce última noche que se vieron
sobre rosas hicieron el amor.
Cuando reposaban con abrazos sus cuerpos
le dijo a Juana el Doctor...

..."Que maravilla he encontrado
entre tus brazos, amor.
Pero tengo esposa, soy casado
olvide antes decírtelo..."


Y Juana sintiéndose sucia
del motel corriendo salió...
Si no eran besos, ni abrazos, ni sexo...
¿Cómo encontraría el amor?

Y a su vida llegó un poeta
que trabajaba para el amor
había escrito cientos de versos
y guardaba alguna desilusión....

Y después de que en la piel de Juana
escribiera unos versos con su sudor
se fue de su lado dejando un papel
que al amanecer Juana leyó:

"No hay Sirena más preciosa
ni besé labios más dulces que los tuyos.
Pero soy Gaviota que vuela libre
no puedo aceptar el amor suyo...."


Pasaron muchos meses
en los que con todos se acostó.
Queria aprender cómo se hacía
lo que al primero tanto le gustó.

De vez en cuando le interesaba
uno que otro señor....
...Pero siempre era la misma cantaleta...
"No eres tú... Soy yo..."...

Y en todos los rostros de sus amantes
Juana veia nacer el amor.
Se desilusionaba más temprano que tarde
y así, de a poco, su fuego se extingió.

Ya no creía en nadie,
era como una sombra en la ciudad.
Los hombres eran como entes torpes
que la miraban pero no la sabían observar.

Y cansada de tanto buscar
se sintió agobiada y escapó.
Quiso respirar fresco y viajó al mar
frente al que toda la tarde lloró.

No se dió cuenta, por estar triste,
que atrás habia un señor
que la miraba insistentemente
apiadado de ver tanto dolor...

Quiso Juana juntar sus lágrimas
con las aguas del inmenso mar
y hacia las mareas, de pronto
se lanzó a caminar.

Desapareció entre las olas
y al océano abrazó...
...Nadie pudo sujetarla
y en la mar, se ahogó.

Y el Señor que la miraba
jamás lo pudo entender.
¡Le hubiese encantado simplemente pasear con ella!!!
¡Con la Juana Letelier!!!!!



Si más allá de tu tristeza no puedes ver
y te ha costado encontrar el amor
piensa que te queda menos por recorrer
y que cuando lo encuentres será mejor.

nadie dijo que sería fácil...